Solo dos familias se negaron a la donación de órganos en A Coruña

Con 224 trasplantes en el 2021, el Chuac revalida su liderazgo gracias a una tasa de donación que en el área pulveriza la media española e inicia los implantes cardíacos a corazón parado

 

R.D. A CORUÑA

José Cuenca, jefe de Cirugía Cardíaca; Antón Fernández, director de procesos asistenciales; Marisa Crespo, responsable de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca y Trasplante; y Fernando Mosteiro, coordinador de Trasplantes del Chuac, presentaron la memoria de actividad del 2021 en el Hospital A Coruña César Quian

 La Voz de Galicia

01 feb 2022 . Actualizado a las 14:18 h.

 A lo largo del 2021, solo dos familias se negaron a ceder los órganos de sus seres queridos fallecidos para dar una segunda oportunidad a otras personas en A Coruña. Es solo uno de las decenas de datos facilitados este martes por el Chuac, que en el último ejercicio y aún a pesar del covid-19 volvió a revalidar su posición de liderazgo en la actividad trasplantadora del país gracias a una tasa de donación que, pese a la pandemia, ha vuelto a aumentar. 

 Ese regalo permitió que el complejo hospitalario coruñés realizase 224 trasplantes de órganos, la novena cifra más alta desde el inicio del programa, en 1981, entre ellos uno de corazón para un niño y los dos primeros, también cardíacos, de donantes en asistolia o a corazón parado. «Es un buen día para el hospital», resumió Antón Fernández, director de procesos asistenciales del Chuac, antes de agradecer a las familias, a los pacientes y a los profesionales sanitarios el compromiso nuevamente demostrado. 

Con una tasa de 72,7 donantes por millón de población, el área coruñesa supera los registros de Galicia (41,6) y España (40,2) y alcanza el reto de alcanzar la cifra de 50 que la ONT se había fijado para el actual 2022. Lo hizo justo cuando se cumplen 40 años del inicio del programa de recambios vitales en el centro, que, según detalló Fernández acumula ya 6.676 injertos de órganos (3.548 de riñón, 1.357 de hígado, 879 de corazón, 783 de pulmón y 109 de páncreas). «Detrás de cada uno de ellos hay un paciente, una familia, una vida por recuperar, que ha sido y es nuestro objetivo en estas cuatro décadas», resumió.

 El coordinador de trasplantes del hospital coruñés, Fernando Mosteiro, agradeció el esfuerzo solidario de las familias «en momentos tan duros» porque «sin su generosidad nada se podría hacer, los demás solo hacemos nuestro trabajo», dijo.  A pesar de que durante prácticamente cuatro meses la actividad se vio muy limitada por culpa del coronavirus _«llegamos a tener 100 pacientes en las unidades de críticos», recordó Mosteiro _ hubo 98 donantes de órganos y tejidos. De ellos, 40 fueron multiorgánicos y 21 personas que cedieron en vida un riñón. Ellos posibilitaron realizar 224 injertos, 4 menos que un año antes. «Estamos entre los seis hospitales más trasplantadores de España, detrás de ciudades como Valencia, Barcelona o Sevilla, que tienen áreas geográficas y de población mayores que la nuestra con mayor capacidad quirúrgica». 

De esta forma, el 2021 fue también el año en el que «por segunda vez en la historia, Galicia está por debajo de la media nacional de negativas familiares», subrayó. En España es del 17 %, en Galicia del 16 % y en el área sanitaria de A Coruña bajó al 4,6 %, algo que atribuyó, además de a la mayor sensibilidad social,  al trabajo realizado con los equipos de urgencias y neurología para «detectar posibles donantes fuera de las unidades de críticos», lo que permitió incrementar en un 15 % los órganos. 

  Además de 24 trasplantes cardíacos, el año pasado se practicaron 48 de pulmón, uno de ellos hepatopulmonar, lo que sitúa al Chuac como el tercer hospital de España. Otros 51 fueron de hígado y 100 de riñón, un 13 % más que el año anterior. De los renales, el 21 % fueron de donante vivo «cuando la media nacional es del 8-9 %», destacó Mosteiro, que también reseñó que en cuatro casos hubo que someter previamente a los enfermos a programas específicos de desensibilización por su incompatibilidad con el receptor.

Corazones parados

 Especial protagonismo tuvo la actividad del equipo de corazón, que llevó a cabo 24, 5 menos que un año antes pero la cuarta cifra más alta de toda España. De ellos, 11  (45 %) fueron en urgencia cero, 2 cardiorenales, más complejos, y uno infantil. Por primera vez, además se realizaron otros dos con donantes en asistolia.

 «Ha sido un año especialmente complejo», reconoció el jefe de cirugía cardíaca, José Cuenca, que se refirió al «sobresalto» y la «complejidad» de implantar en octubre un corazón a un niño que ya había sido intervenido en seis ocasiones, y también al hito de llevar a cabo 2 de los 11 realizados en España con donantes a corazón parado, una intervención que en todo el país solo se ha realizado en 15 ocasiones. «El segundo fue un caso especialmente complejo, era una paciente que llevaba cuatro años con un dispositivo de asistencia ventricular o corazón artificial», explicó.

Marisa Crespo, responsable de la unidad de insuficiencia cardíaca y trasplante, se refirió  a la importancia de «dar más oportunidades a los pacientes en peor situación». No solo esos dispositivos han permitido revertir, después de 3 o 4 años, la incompatibilidad para el trasplante, sino que el equipo ha afrontado casos en urgencia cero muy críticos y también realizó tres retrasplantes. «Hay pacientes a los que después de 20-22 años, el órgano les deja de funcionar, y es una esperanza», señaló. A ello añadió los dos injertos realizados en colaboración con los hematólogos a enfermos con amiloidosis que necesitan además de un corazón un trasplante de médula. «El riesgo cada vez es mayor, pero son una gran oportunidad para los enfermos», recalcó. 

  Lista de espera 

La alta tasa de donación y la actividad quirúrgica «nunca es suficiente para atender todas las necesidades», insistió Mosteiro. En lista de espera estaban el pasado 1 de enero 6 personas pendientes de la aparición de un corazón, otras 8 necesitaban un pulmón, 10 un hígado, 4 un páncreas y 180 un riñón. De ahí que, el coordinador marcó entre los retos para este 2022 «recuperar los niveles de actividad prepandemia, en trasplantes y en toda la cirugía» y, además, «lograr que la negativa familiar no exista, nuestro objetivo es el 0 %».